jueves, 23 de junio de 2011


Suenan los redondos

es verano en

el ph de Nazca

en la cocina hay

platos rotos.

en otra habitación

reescribimos

Villa del Parque

como elegía.


martes, 12 de abril de 2011

Domingo

Dormís en Nazca
me desarmo el rodete
saco la basura
camino hasta la esquina
entro en la estación de servicios

compro

una caja de preservativos

y un kilo de azúcar.

lunes, 11 de abril de 2011

Libertadores de América.

Cuando Román metió

el segundo gol

en una calurosa

noche de Porto Alegre

nos abrazamos.


La estafa de una empresa de turismo

te había dejado sin entrada

y te había subido a mi combi

en el descampado donde

la policía brasilera

nos había juntado

a todos los argentinos

por perversión o seguridad.


Con el partido terminado

la copa en casa

el cuerpo aturdido

las puertas cerradas

para los visitantes

nos sentamos

sobre el cemento de la tribuna

y te di mi teléfono.


En una fría noche

de julio

en un restorán

de Buenos Aires

dijiste que más de una vez

te habían comentado

que las estudiantes de letras

éramos todas frígidas.


La última cita

fue la segunda;

fuimos a tu casa

y tirada en la cama

te dejé creer

que el mérito era todo tuyo

pero tu cuerpo no respondió

aunque tampoco te avergonzaste.


Años más tarde, en un subte

atiborrado de gente

nos encontramos.

Miraste para otro lado

y cruzaste caminando

el umbral que separaba

un vagón

del otro.

domingo, 3 de abril de 2011

Amable

En la puerta de mi casa
Z me dijo
gracias por todo.

La amabilidad
a veces
tiene forma de roomservice

jueves, 20 de enero de 2011

Jane & Joe

Antes del mediodía

con el fuentón entre las piernas

ella pelaba papas


Algunas noches

con el mango del cuchillo

él la masturbaba.


jueves, 16 de diciembre de 2010

Palito de la selva.

Hoy llueve y

en las veredas del centro

todos llevan paraguas.

Que se chocan,

se salen de sus rayos

se inclinan hacia un lado.


Paraguas improvisados en

saquitos, pañuelos, bolsas de supermercado

y expedientes de Tribunales.

Mujeres que odian mojarse el pelo.

Gotas de lluvia que afean los trajes

de cadetes, empleados o gerentes

y les pagan el aguinaldo a

los tintoreros de la city.


Una señora gorda

con el pelo mojado

y musculosa blanca

entra en un café.

Es la parodia

del indie melancólico.


Me seduce un poco

ese motoquero

todo plástico

brillante, negro, amarillo

y esa cara casco que

despejaría con una franela.


El agua cae y moja

mis pies vestidos de verano

Esta no es mi semana, pienso

pero después me acuerdo

de que tengo paraguas

y unos pies hermosos.